Entre la cumbre y el océano Atlántico se encuentra Santa Úrsula, un municipio privilegiado del norte de Tenerife que combina naturaleza, historia y calidad de vida en un entorno único.
Con una superficie de 22,59 km² y más de 13.500 habitantes, Santa Úrsula se extiende desde las cumbres de la isla hasta la Costa de Acentejo, ofreciendo paisajes de gran belleza y una extraordinaria riqueza natural.
Antes de recibir su nombre actual, estas tierras eran conocidas como Chimaque, una palabra de origen guanche que significa «fuente de vida». Un nombre ligado a la abundancia de agua que brotaba de sus montes y que aún hoy define la esencia de este territorio.
Sus barrancos, bosques y espacios naturales protegidos conforman uno de los grandes tesoros del municipio. Lugares como el Paisaje Protegido de la Costa de Acentejo, el Paisaje Protegido de Las Lagunetas o la Reserva Natural Especial de Las Palomas convierten a Santa Úrsula en un destino ideal para disfrutar de la naturaleza, el senderismo y los impresionantes paisajes de la isla.
Desde sus cumbres, donde destacan la Morra de Itote y la Morra de Isarda, hasta sus espectaculares acantilados frente al mar, Santa Úrsula invita a descubrir un territorio lleno de contrastes, tradición y belleza.
Un municipio donde la naturaleza, la historia y las personas siguen construyendo el futuro.